6/29/2006


'Emigración ilegal': una noción que hay que desterrar

Claire Rodier
Red Migreurop

Traducido para Rebelión y Tlaxcala por Caty R.

Una expresión se está trivializando en los medios de comunicación y entre ciertos políticos: «emigración ilegal». Se utiliza muy a menudo desde hace algunos días a propósito de los africanos que, primero por el desierto y luego por el mar, intentan atravesar lo desconocido para alcanzar las costas europeas.

La noción de «emigración ilegal» nos alarma, porque parece anunciar un futuro peligroso. No es nueva; Le Monde publicaba el 23 de junio de 2003: «los Quince no sancionarán a los países con emigración ilegal». Poco después el gobierno marroquí promulgaba la ley n° 02-03 de 11 de noviembre de 2003 «relativa a la entrada y estancia de los extranjeros en Marruecos y a la inmigración y la emigración irregulares», cuyos artículos 50-52 castigan severamente (hasta con veinte años de prisión) a quien salga o ayude a otros a salir «del territorio marroquí de forma clandestina». Presionado por la Unión Europea (UE), Marruecos se ha acostumbrado a perseguir a las personas que salen del país, hecho que, como todos sabemos, se saldó con una quincena de muertos por disparos en Ceuta y Melilla en el otoño de 2005.
Hoy, la expresión "emigración ilegal" está muy difundida y transforma el solo hecho de emprender el camino en un acto censurable. Acaba de recibir el aval de la Conferencia de los ministros del interior del Mediterráneo Occidental (CIMO), que se celebró en Niza el 11 y 12 de mayo de 2006, bajo la presidencia de Nicolás Sarkozy, en un comunicado que «alaba los esfuerzos de los países de la orilla meridional del Mediterráneo para contener la emigración ilegal a Europa».

Más al sur, las autoridades senegalesas comunicaron que habían detenido en su territorio a 1.500 «candidatos a la emigración clandestina» que pretendían llegar a las islas Canarias en pateras (AFP, del 22 de mayo de 2006).

Sin embargo, ni el concepto que convierte al emigrante en delincuente, ni las prácticas que se pretenden autorizar tienen legitimidad si nos atenemos a un texto de 1948 que vincula a todos los Estados miembros de la ONU. El artículo 13, párrafo segundo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) dice que: «toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.» Este derecho ha sido ratificado por varios textos internacionales vinculados al Pacto internacional de los derechos civiles y políticos de 1966. Por tanto únicamente la inmigración podría “no ser legal” puesto que se considera que la entrada en un país depende de la voluntad de cada Estado soberano. La idea de “emigración ilegal” se crea a partir de una simetría engañosa, ya que si ningún país está dispuesto a acoger al viajero, entonces éste pierde el derecho a viajar.

La criminalización del emigrante en su país de origen no es nueva. Ha sido y sigue siendo un atributo de los países que se inspiran en el modelo soviético según el cual al emigrante se le considera un fugitivo. En esto se inspiraron diversos regímenes autoritarios. La Declaración Universal de los Derechos Humanos sirvió precisamente para eso: siendo “ilegal” en su tierra, el emigrante se convertía en un inmigrante bienvenido en el país de acogida. Resulta irónico –como tantas veces en la política- que esa misma referencia a la ilegalidad de salida se invoque ahora como un pecado contra nuestra hospitalidad. Y así se trampean los principios jurídicos universalmente reconocidos.

Con el electoralismo racista al fondo, la creación de este concepto esconde un regateo. Por un lado, la UE saca partido de su “liberalidad” bautizada astutamente como “ayuda a la vigilancia de las fronteras” y “ayuda al desarrollo” y en el lado de los países dominados, hay una competición para ser el alumno favorito de una UE que ya no esconde que distribuye sus prebendas al son de su capacidad para encauzar los flujos migratorios. Así en Rabat se quejan de que los 40 millones de euros prometidos por la UE por este concepto no se han pagado a pesar de los esfuerzos de la policía y el ejército marroquíes para detener los flujos "ilegales" hacia el norte. Y sabemos que, si en 2005 Libia hablaba de lanzar dos millones de emigrantes sobre Italia era para obtener, como así fue, agradecimiento y apoyo económico de América y Europa.
Más que nunca florece la estrategia de “hacer caja” y se atascan las ventanillas de la UE. Dirigiéndose a los españoles que quieren devolverle a sus emigrantes varados en las Canarias, el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, clama para estar a la altura: «que me los devuelvan pero que me den también dinero para la irrigación». (Journal du Dimanche, 21 mai 2006).

Los gobiernos europeos y africanos están imponiendo un concepto para luchar contra la inmigración ilegal que no tiene ningún fundamento jurídico. Lo más inquietante es lo que todo esto implica de regresión hacia un sistema que generaliza la postura de encerrar a los indeseables; así quedarían, a un lado el santuario de los países ricos y al otro la zona de donde estaría prohibido salir, que se convertiría en un gran campo de concentración [1]. Y Europa sigue su construcción produciendo cada vez más violencia en sus márgenes. Mientras tanto en los países situados en medio de este cara a cara, se desarrolla un racismo atizado por los países dominantes, especialmente hacia los emigrantes del África negra atrapados por una trayectoria migratoria interrumpida. La estigmatización de la emigración calificada como ilegal, contribuye a reforzar el arsenal policial de los países que colaboran, de buen grado o a la fuerza, en las políticas europeas cuyo fin es mantener a raya a los extranjeros.

[1] África: la gran cárcel http://www.rebelion.org/noticia.php?id=21904
Fuente: http://lmsi.net/article.php3?id_article=560

Caty R. es miembro de los colectivos de Rebelión y Tlaxcala (www.tlaxcala.es), la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción es copyleft.

6/21/2006


Leonardo Boff.


“En la silla de Galileo Galilei”

El día 7 de septiembre se cumplirán 20 años de que me senté en la pequeña silla en la que se sentó también Galileo Galilei y Giordano Bruno, en el Palacio del Santo Oficio (ex-Inquisición), en Roma, para defender opiniones de mi libro Igreja: carisma y poder. Ser convocado a comparecer ante la presencia de la más alta instancia doctrinal de la Iglesia no es un hecho corriente en la biografía de un teólogo. Remitiéndome al poeta chileno Pablo Neruda, es ciertamente memorable -y al mismo tiempo desgarrador- encarnar siquiera por un momento, la razón y el destino de todo un camino de pensamiento y de práctica eclesial con los pobres.

Subjetivamente es muy costoso sentir el peso de la institución milenaria de la Iglesia cayendo sobre tu cabeza. Más penoso todavía es sentir los límites de esta institución, pues percibe uno que, no raras veces, está más interesada por la seguridad que por la verdad, más por su propia imagen que por servir a la Causa de los humillados y condenados de la Tierra.

Pasados veinte años, hoy veo en aquel episodio algo providencial. El hecho fue publicitado y comentado en los principales medios de comunicación de todo el mundo. Por ahí, la opinión pública pudo entrar en contacto con otro tipo de Iglesia, despojada de poder, sencilla y profética, que hace cuerpo con los pobres y que, por eso, participa también de la maledicencia y de la persecución que ellos padecen. Pudo conocer también una teología que pone la vida en el centro, una teología que es elaborada con la mira puesta en la liberación histórico-social de los oprimidos, y no sólo en la edificación interna de la galaxia eclesial. La teología de la liberación se convirtió en tema de conversaciones en las calles, en los bares y en los círculos de intelectuales.

La opinión pública captó la dimensión ética de la liberación, una liberación que concierne a las grandes mayorías dolientes de la humanidad. Entendió la argumentación básica: los cristianos, por el hecho de ser seguidores del Nazareno, torturado y muerto en la cruz, están obligados a ser agentes de liberación. Es posible una teología que nazca de este compromiso, fiel a la gran Tradición, articulada contra la injusticia social y a favor de cambios estructurales. La imagen de Dios que de ahí surge es comprensible por todos: Dios está más interesado por la justicia que por el rito, más ligado al grito del oprimido que a las alabanzas de los piadosos. Son las prácticas y no las prédicas lo que cuenta.

Finalmente, por más que las autoridades se consideren “Eminencias Reverendísimas”, no dejan de tener las limitaciones de la condición humana. Bien lo dijo el teólogo francés Yves Congar que me defendió en “La Croix” (8 sept 1984): “El carisma del poder central del Vaticano es el de no tener nunca ninguna duda. Ahora bien, no tener ninguna duda es, a la vez, magnífico y terrible. Es magnífico porque el carisma del centro consiste precisamente en permanecer firme cuando todo vacila alrededor. Y es terrible porque en Roma están hombres que tienen límites de todo tipo, en su inteligencia, en su vocabulario, en sus referencias y en su ángulo de visión. Y cayeron contra Boff”. Pero me niego a mirarlos con la óptica del Gran Inquisidor. A su manera, pretenden también ellos servir a la verdad. En definitiva, es a ella y no a ellos a quien compete la última palabra.

A Roma fui y volví como teólogo católico. Ninguna doctrina fue condenada, sólo “opciones que ponen en peligro la fe cristiana”. Pero las opciones pertenecen a la ética, no a la doctrina.

Soy consciente de que en todo este asunto fui un mero servidor. Hice simplemente lo que debía hacer, como corresponde a un servidor.

7 de Septiembre de 2004

[Fuente: © Leonardo Boff. “En la silla de Galileo Galiley”. Reproducción íntegra y autorizada de la versión digital de Koinonía. Como parte de Servicios Koinonía se incluye una sección denominada La columna semanal de Leonardo Boff. El texto que aquí incluimos, "En la silla de Galileo Galiley”, se encuentra en:

http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=081 Septiembre 2004]

6/15/2006

Algo de Perogrullo.

Hay un especie de complicidad enajenada entre el llamado “bien” y “mal”. Si no como se explican que aquellos que dicen guardar la moral, la espiritualidad y la ética de esta sociedad capitalista en las que nos ha tocado, desgraciadamente, vivir, son los primeros en guardar silencio frente a millones de muertes, miles de muertes que están ocurriendo en este momento en el planeta. Y ellos quienes se inventan guerras y sus serviles medios, son quienes se dicen preservar precisamente eso, valores como el de la libertad, del capital. Ahí esta el “bien” y el “mal” para ellos, ese es el quid de su existencia. Si me dejas que te saque la sangre, yo te dejo, vivir. Sanguijuelas de la libertad. Y no les importa dejarse en el camino a millones de muertes.

Unos, la inmensa mayoría del planeta, por falta de medicamentos... desnutrición, hambre, miseria y represiones de estados que obedecen ciegamente las ordenanzas que dan tanto el Fondo Monetario Internacional, como el Banco Mundial, cómplices de unas muertes lentas silenciosas pero igual de atroces como sus avaricias, y tod@s sabemos quien esta detrás de esas entidades. Cómplices de maquiavélicas sonrisas que aparecen en los medios de comunicación oficiales.

Los otros mueren a causa de guerras inventadas por quién sabe qué destino de dios. Guerras que no hacen mas que seguir enriqueciendo, por un lado a quien fabrica las armas, que curiosamente, es también quien se beneficia de la venta de armas, y, ellos ven como crece producto interno bruto, PIB, mientras a su alrededor caen niños, mujeres, ancianos muertes por bombas inteligentes y amigas que llevan, según dicen, la libertad.

Mientras esto esta sucediendo los mas cercanos al capital, se cierran en banda y se hacen una piña alrededor del enriquecimiento ilícito que estan llevando a cabo, en Irak, “gracias” al petróleo. Países cómplices, lacayos de un beneficio que se benefician, de la muerte.¿qué debemos de hacer para contra restar estas barbaridades? No quedarnos quietos, y hacer que otro mundo sea posible, informándonos, leyendo con nuestro punto de vista todo lo que nos dicen, organizarnos, y tomar conciencia de que con tu mano y con mi mano haremos que esto, este sistema donde prima el capital, en el que nos ha tocado vivir, realmente cambie.

También debemos de ser conscientes que nosotros, quienes no estamos a favor de estas injusticias, nosotros, sí, nosotros, tenemos nuestros valores que son mucho mas solidarios, y honestos que los de ellos, nos venden mentiras e ilusiones donde el beneficio de una minoría, es lo que realmente cuenta. Pero nosotros, tenemos otros valores, y los de ellos, no son los nuestros.

aclai-editorial
Roque Dalton nace el 14 de mayo de 1935 en San Salvador, El Salvador. Estudia derecho y antropología en las Universidades de El Salvador, Chile y México. Desde muy joven se dedica al periodismo y a la literatura, obteniendo diversos galardones en certámenes nacionales y centroamericanos. Publica sus primeros poemas en la revista Hoja (Amigos de la Cultura, San Salvador, 1956) y en Diario Latino de la misma ciudad.



Por su militancia política, sufre cárceles y destierros. se le expulsa de su país, y se ve obligado a vivir el exilio en Guatemala, México, Cuba, Checoslovaquia, Corea, Vietnam del Norte y otros países. Muere asesinado por sus propios compañeros el 10 de mayo de 1975.Roque Dalton, sigue, con su asesinato señalando a sus asesinos. Con su muerte quisieron acallar una voz que cuestinaba la manera de hacer y de vivir una vida revolucionaria. Roque no compartía lo que su asesino, joaquin villalobos, planteaba sobre la lucha revolucionaria y de liberación que en su país, el salvador, se estaba llevando a cabo. Por esa razón, sus "compañeros" le asesinan, por el simple hecho de discrepar, se le acusó de estar colaborando con la CIA y ser "pro castrista", con estas dos acusaciones, su asesino, Villalobos, denota que no tenía argumentos políticos ni revolucionarios para debatir con Roque Dalton.

Pueden consultar mas sobre su vida y su obra en:
http://www.patriagrande.net/el.salvador/roque.dalton/

El desafío de Roque Dalton

James Iffland

Revista Sudestada/Espai Marx

A los treinta años de su asesinato, Roque Dalton sigue desafiando. El desafío mayor es determinar la verdadera naturaleza de su legado. ¿Cuál es y qué hacemos con él?.

Hay muchos peligros que tenemos que afrontar en nuestra tarea. Por un lado, Roque puede fungir sólo como figura invocada dentro de la agitación política -un nombre para ser blandido en vez de un autor para ser leído-. Por otro, Roque puede ser asimilado por la maquinaria de la cultura institucionalizada como piedra angular de un incipiente canon literario centroamericano. Sí, Roque pertenece ahora al canon, pero resistiría hasta más no poder el ser convertido en “monumento”.

Para las dos tendencias señaladas, es fundamental la condición de Roque como asesinado. Su asesinato la derecha para socavar a la izquierda. Otro peligro que enfrentamos es el de “Roque como leyenda”. Roque circula por la imaginación colectiva de manera rocambolesca. Es cierto que su vida estuvo llena de percances insólitos. Pero esa condición de “leyenda” puede fomentar la tendencia de convertirlo en simple materia prima de divertidas anécdotas en cocteles de intelectuales y académicos.

El Roque “legendario” también puede traducirse en una especie de ícono “pop”. Roque no puede sino ser un imán para la juventud. Pero en los tiempos que corren, es fácil imaginarlo asimilado como “roquero” por ciertos sectores -“rebelde sin causa”, dionisíaco y graciosísimo-. Roque sí era rebelde, pero tenía una causa en la que creía con toda su alma.

Al hablar de la inserción de Roque en el canon, es imposible esquivar el circuito institucional de la academia. La forma en que la obra de Roque circula ahora, y probablemente en el futuro, también implica peligros. Esos peligros tienen su especificidad, de acuerdo al contexto nacional. Roque merece ser estudiado desde la perspectiva estética como el espléndido escritor que era. Pero habrá una tendencia de tratar de poner entre corchetes el insoslayable hecho de que Roque era marxista-leninista y que creía que la lucha armada era la única solución para resolver los terribles problemas de Latinoamérica. Su pensamiento revolucionario se tratará como una especie de “bulto vergonzoso” que habrá que tapar, así como escondemos el fascismo de Pound.

O bien, se invertirán muchos esfuerzos en mostrar que la efervescencia poética de Roque desestabiliza aspectos “monolíticos” del discurso marxista omnipresente en su obra. Incluso, el “verdadero Roque” terminará siendo un Roque posmoderno, rebosante de escepticismo respecto a las “grandes narrativas”. Resumiendo, intentar extirpar el sistema ideológico que informa gran parte de la obra de Roque Dalton sería como tratar de hacerlo con el catolicismo de Dante al estudiar La Divina Comedia.

Esto me lleva a abordar, justamente, todo el legado político de Roque. ¿Qué hacemos con todo el problema del compromiso? En este momento que se define a maza y martillo como “posmoderno”, y por tanto incrédulo, hablar del compromiso del intelectual respecto a la sociedad puede sonar arcaico o hasta pintoresco. ¿Y qué hacemos con la ferviente defensa de la lucha armada? Éste es otro factor que amenaza con poner en tela de juicio la actualidad de Roque.

Aquí reside, para mí, el desafío mayor de nuestro autor. Roque preconizaba la lucha armada como el único modo de lograr el cambio en el momento en que él vivió. El Salvador nunca iba a cambiar por la vía pacífica. La Historia, creo, le dio la razón, si bien es cierto que no se logró la Revolución que él hubiera querido.

¿Qué diría Roque sobre nuestro presente? ¿Sería posible “trasponer”, o “traducir”, su concepto de la Revolución o su noción del compromiso al contexto de 2006? Este es un deber de la izquierda, y no sólo de la salvadoreña. La inteligencia política de Roque era enorme, y dentro de sus planteamientos teóricos están las herramientas para un aggiornamento continuo. Un libro rojo para Lenin, por ejemplo, es una obra política-poética que aboga a favor de una constante revisión analítica del momento histórico y en contra de cualquier fosilización de los planteamientos teóricos.

La obra ensayística de Roque sobre el cambio revolucionario es fundamental, pero su aporte teórico queda cristalizado más aún en su obra poética. No se accede a ese aporte sin un esfuerzo perspicaz y concienzudo. Roque rechazaba la voz de “vate” de Pablo Neruda, plasmada ésta en majestuosos himnos dirigidos a las clases oprimidas, favoreciendo, en cambio, una poesía “pensante” que ayudara a cultivar una dúctil inteligencia crítica en sus lectores.

Hace falta hoy, justamente, movilizar el tipo de inteligencia que Roque quería cultivar en nosotros para captar el legado político vigente en su obra. Roque define su objetivo en Un libro rojo para Lenin la “vivificación poética [del] pensamiento revolucionario” del gran arquitecto de la Revolución soviética. Nuestro deber es el de realizar la “vivificación revolucionaria del pensamiento poético” de Roque.

James Iffland,profesor de literatura española y Latinoamericana de la Universidad de Boston. Es autor de Quevedo and the Grotesque (1978 y 1982), Ensayos sobre la poesía revolucionaria de Centroamérica (1994) y De fiestas y aguafiestas: risa, locura e ideología en Cervantes y Avellaneda (1999). Trabaja actualmente en un estudio global de la obra de Roque Dalton.

(Texto extraído de Revista Sudestada).

6/14/2006

Un poco de información nos viene bien a todos, además si dicha información, análisis, o comentarios que hagan personas del ámbito de la “intelectualidad”, con un punto de vista diferente a la de los medios de comunicación oficiales, mejor todavía.

Les dejamos, pues, con una entrevista a james petras, un intelectual norteamericano, que da pinceladas de críticas y denuncias, tanto a su gobierno, como a gobernantes latinoamericanos. pueden seguir sus análisis y sus comentarios en la página: http://www.rebelion.org/petras.htm



james petras


"Hablar siempre de crisis hace el juego al capitalismo porque ellos también lloran para ver cómo pueden exigir más"

Efraín Chury Iribarne
CX36 Radio Centenario/Rebelión

Comentarios del lunes 12 de junio de 2006

Chury: Ya estamos con James Petras y le damos los buenos días...

Petras: Buen día Chury. Fui al mercado hoy para hacer las compras, donde las verduras son muy frescas. ¿Qué me cuentas hoy Chury?

Chury: Carlos Marx cuando escribió El Capital estudió la explotación laboral de los niños. Hoy 12 de junio la OIT recuerda las condiciones indignas que rodean la vida actual de millones de niños y niñas, que salen a trabajar de pesar de su corta edad. Hoy que se juega el Mundial de Fútbol y a que a pesar que nosotros los de Uruguay no participamos en el mundial estamos bombardeados por la gran fiesta del fútbol nos enteramos que el Programa Internacional Para la Eliminación del Trabajo Infantil ha estado trabajando para erradicar el trabajo de unos 7.000 niños de la industria que elaboró los balones de fútbol, por ejemplo, en Pakistán. ¿Qué podemos decir sobre esta conjunción del trabajo infantil por un lado y del negocio Mundial de Fútbol por otro?

Petras: Son dos temas vinculados precisamente por lo que citas, sobre la explotación de mano de obra infantil. Pero no debemos perjudicar los jugadores ni muchos menos a los aficionados del fútbol. Lo que pasa es que hay un gran tema, que es la explotación de niños, particularmente en la industria –si quieres llamarle así- de sexo infantil, que es una enfermedad que está creciendo en todas partes. No sólo en los países donde raptan a los niños, los engañan prometiéndoles algún trabajo o remuneración, pero después creando esclavos sexuales, de niñas de menos de 13, 14 años, niños. También los países donde son exportados como Estados Unidos, Europa y otros lugares. Entonces, hay un problema que va más allá de simple trabajo laboral, que es el trabajo sexual, porque muchos de los practicantes creen que usando niñas no hay posibilidad de contraer el SIDA. Lo que es mentira porque las niñas están afectadas a una edad temprana, es como una sentencia de muerte, muchas de las niñas no superan los 20 años. Una investigación que hicimos en Tailandia, hace 10 años nos muestra que son terrible los efectos, las muertes, no es simplemente el mal trato, el no pago y lo demás. Hay muchas manifestaciones, muchas derivaciones por utilizar mano de obra infantil. Ahora, el fútbol -como lo entendemos y por lo aficionados que somos- es un negocio. Hay millonarios jugadores, hay también exportación de mano de obra de América Latina y África hacia los países ricos, como España, Italia, etc.

Entonces, no es exactamente un campeonato mundial, porque en un sentido los jugadores vuelven a jugar por su país, pero es una visita casi de fin de semana. El problema fundamental es la concentración de riqueza a partir del imperialismo en los países ricos y con eso puedo comprar los contratos de los mejores jugadores. Es un gran problema de como el desarrollo desigual del mundo genera estos procesos de exportar jugadores. Más allá de eso, es un deporte. Debemos disfrutar, algunos vamos a jugar a la cancha los fines de semana, domingo o sábado; y otros que se quedan tirados en el colchón tomando una cerveza y mirando muy pasivos, o van a la galería a gritar. Pero gritan en la cancha pero son silenciosos cuando vuelven a enfrentar la explotación en el trabajo. En este sentido muchos propagandistas en Estados Unidos o en Inglaterra últimamente tienen muchos elogios para el fútbol porque crea consenso y unidad nacional más que cualquier otra cosa. Esa es una unidad falsa, porque mientras algunos ricos más que nunca en la historia estan quitando cada vez más una gran parte de los ingresos los trabajadores, estos reciben cada vez menos ingresos. Aunque, de hecho, los ricos y pobres apoyen y griten por el mismo equipo, debemos acordarnos de que los intereses de los aficionados son profundamente diferentes y eso también debemos insertar en esta manipulación falsa del chovinismo futbolístico. Yo entiendo que nosotros aplaudimos nuestro equipo nacional, pero debemos separar lo que es el fútbol de la situación social económica muy desigual que encontramos en el mundo.

continúa...
II parte

"Hablar siempre de crisis hace el juego al capitalismo porque ellos también lloran para ver cómo pueden exigir más"


Chury: Petras, los Ministros de Finanzas del Grupo de los 8 países más poderosos del planeta, estuvieron reunidos este sábado en Rusia y anunciaron un fuerte crecimiento pese al alto precio del crudo, la caída de las acciones, las crecientes tasas de interés y los temores inflacionarios. ¿Cómo se puede entender esto?

Petras: Los analistas aquí por lo menos, en los Estados Unidos, están muy preocupados por un fenómeno del que ya teníamos la experiencia en los años ‘70 y era un gran crisis que combina inflación y estancamiento al mismo tiempo. Mientras los precios empiezan a crecer, la economía está estancada y es lo que es la tendencia actual aquí. Es un problema porque el Banco Central quiere aumentar la tasa de interés para frenar la inflación pero mientras tanto la economía está cada vez más floja y un aumento de aquella podría provocar una recesión. Entonces, estamos en esa situación donde una y otra medida que tomen los gobiernos, o van aumentar la inflación para flotar las economías y perjudicar a todos los que están en ingreso fijo; o, por otro lado, perjudicar a los trabajadores con empleo, con aumento de inflación y tasas de interés. En otro orden, yo creo que el enfoque del que no hablan los gobernantes y los ministros es el hecho que las empresas multinacionales, los bancos y las casas de inversiones están cosechando récords históricos en ganancias en este el último período. El porcentaje del ingreso nacional que va hacia los sectores especulativos y financieros están superando todas las expectativas.

En este sentido, la verdadera crisis, en mi opinión, no pasa por la inflación, no pasa por el estancamiento -que es muy relativo, coyuntural- por lo menos lo que vemos ahora, es la fuerte tendencia histórica de concentrar cada vez más los ingresos en los sectores más retrógrados de la economía. Estoy hablando del sector financiero, el sector especulativo, las casas de inversiones etc. Ese es el gran tema para mi. La crisis de los trabajadores mientras el capital financiero está floreciendo. Quiero enfatizar eso porque hablar siempre de crisis, hace el juego al capitalismo, porque ellos tambiém lloran para ver cómo pueden exigir más. En países como Uruguay hay muchísimo espacio para duplicar el salario mínimo, aumentar los salarios públicos en un 25 o 30 por ciento, por lo menos recuperar los ingresos. Eso se puede hablar de toda América Latina y América del Norte. Hay más que suficientes recursos e ingresos para aumentos sustanciales y los sindicalistas -que se llaman responsables y se tragan el sapo de aumento mínimo casi a la tasa de inflación- están engañando a sus seguidores. Hay en este momento en Uruguay la posibilidad de eso. Reitero, es factible económicamente, aumentar entre 20 y 30 por ciento todos los salarios del sector público e incluso los sectores privados; y más aún el salario mínimo. Esa es la crisis actual que debemos enfatizar.

Chury: ¿Por qué piensas Petras, que el gobierno uruguayo no hace eso?

Petras: Porque es un gobierno de los grandes capitales financieros igual que en los EEUU, igual que está pasando en Inglaterra, en Chile, en Brasil. La primer prioridad es mantener los pagos de la Deuda Externa e Interna. La segunda prioridad, es mantener las altas tasas de ganancia para que los capitales sigan apoyando el gobierno. Por esta razón la prioridad, la referencia para la política está dirigido arriba, a ciertas clases. No hay ninguna racionalización económico que yo veo que sea válida, no hay ninguna explicación retórica de responsabilidad, de estabilidad, todos son eufemismos de engaño. Porque significa la estabilidad al nivel actual de concentración de ingresos, eso es lo que llaman estabilidad, que los operarios, los obreros, los empleados sigan recibiendo los bajos salarios y los de arriba cosechando la gran ganancia. Este tipo de estabilidad de la que ellos hablan, es una gran inestabilidad para los trabajadores, porque no se pueden confiar en el dinero que ganan, provocan choques entre las generaciones, entre las parejas, entre los mismos operarios, que no tienen posibilidad de aumentos mayores para satisfacer sus necesidades. En otra palabra, la estabilidad económica o la responsabilidad de la que habla por ejemplo Astori es una estabilidad para los ricos, no es una estabilidad par a los obreros. La responsabilidad que él habla es responder a los grandes capitales y ser irresponsable a los que piden recuperar estándar de vida que han perdido en los últimos años.

Chury: Bien Petras, queda clarísimo. Uruguay estuvo en La Haya la semana pasada por su diferendo con Argentina por las plantas de celulosa y uno pregunta, ¿qué potestades tiene esta Corte de La Haya? ¿Cómo puede seguir esto? y ¿qué resultado puede esperarse al problema de fondo?

Petras: Bueno, no sé que puede pasar exactamente. Yo sé que las decisiones de La Haya, en los juicios que por ejemplo, durante la guerra norteamericana en Nicaragua -a partir de los contras- eran condenados por el bloqueo de Nicaragua y ellos simplemente ignoraban la decisión judicial. Es típicamente del poder imperialista. Ahora, un conflicto entre países del Tercer Mundo no sé en que grado tienen mecanismos y voluntad de aplicar alguna sanción y quien va a implementar alguna sanción. Es más que nada yo creo, una decisión que tiene importancia por lo menos simbólica, que un país está declarado como violador del Derecho Internacional y que puede desprestigiar a uno o al otro, a partir de lo que decide la Corte. Pero no sé si hay alguna sanción que pueden imponer, más allá de decir que “ustedes no cumplen con la ley”. Ahora, hay una desventaja para el país que ignora la decisión, y que es que no tiene derecho -en otra ocasión- de ir a la Corte y llamar sobre un proceso afectando sus intereses. En otras palabras, si Uruguay decide que alguna conducta de Argentina perjudica sus intereses, si no acepta la decisión ahora, muy poca posibilidad tendría para conseguir otro juicio, en otro momento, sobre otro acontecimiento. Tiene consecuencias y es importante, pero no creo que lo que pasa en La Haya va a afectar en la práctica lo que pasa en Uruguay.

Chury: James Petras, como siempre un afectuoso saludo, desde aquí, del equipo de la Radio y de toda la gente que nos escucha y que muchas veces nos llama por teléfono para apreciar lo que se informa desde allí. Un abrazo muy grande.

Petras: Un abrazo Chury.

6/13/2006



julio cortázar

Progreso y retroceso

Inventaron un cristal que dejaba pasar las moscas. La mosca venía, empujaba un poco con la cabeza y pop ya estaba del otro lado. Alegría enormísima de la mosca. Todo lo arruinó un sabio húngaro al descubrir que la mosca podía entrar pero no salir, o viseversa, a causa de no se sabe qué macana en la flexibilidad de las fibras de este cristal que era muy fibroso. En seguida inventaron el cazamoscas con un terrón de azúcar adentro, y muchas moscas morían desesperadas. Así acabó toda posible confraternidad con estos animales dignos de mejor suerte.

Gracias a Hugo Tovar por su colaboración


Grave problema argentino: Querido amigo, estimado, o el nombre a secas

Usted se reirá, pero es uno de los problemas argentinos más difíciles de resolver. Dado nuestro carácter (problema central que dejamos por esta vez a los sociólogos) el encabezamiento de las cartas plantea dificultades hasta ahora insuperables. Concretamente, cuando un escritor tiene que escribirle a un colega de quien no es amigo personal, y ha de combinar la cortesía con la verdad, ahí empieza el crujir de plumas. Usted es novelista y tiene que escribirle a otro novelista; usted es poeta, e ídem; usted es cuentista. Toma una hermosa hoja de papel, y pone: "Señor Oscar Frumento, Garabato 1787, Buenos Aires." Deja un buen espacio (las cartas ventiladas son las más elegantes) y se dispone a empezar. No tiene ninguna confianza con Frumento; no es amigo de Frumento; él es novelista y usted también; en realidad usted es mejor novelista que él, pero no cabe duda de que él piensa lo contrario. A un señor que es un colega pero no un amigo no se le puede decir: "Querido Frumento." No se le puede decir por la sencilla razón de que usted no lo quiere a Frumento. Ponerle querido es casi lascivo, en todo caso una mentira que Frumento recibirá con una sonrisa tetánica. La gran solución argentina parece ser, en esos casos, escribir: "Estimado Frumento." Es más distante, más objetivo, prueba un sentimiento cordial y un reconocimiento de valores. Pero si usted le escribe a Frumento para anunciarle que por paquete postal le envía su último libro, y en el libro ha puesto una dedicatoria en la que se habla de admiración (es de lo que más se habla en las dedicatorias), ¿cómo lo va a tratar de estimado en la carta? Estimado es un término que rezuma indiferencia, oficina, balance anual, desalojo, ruptura de relaciones, cuenta del gas, cuota del sastre. Usted piensa desesperadamente en una alternativa y no la encuentra; en la Argentina somos queridos o estimados y sanseacabó. Hubo una época (yo era joven y usaba rancho de paja) en que muchas cartas empezaban directamente después del lugar y la fecha; el otro día encontré una, muy amarillita la pobre, y me pareció un monstruo, una abominación. ¿Cómo le vamos a escribir a Frumento sin identificarlo (Frumento) y luego calificarlo (querido/estimado)? Se comprende que el sistema de mensaje directo haya caído en desuso o quede reservado únicamente para esas cartas que empiezan: "Un canalla como usted, etc.", o "Le day 3 días para abonar el alquiler", cosas así. Más se piensa, menos se ve la posibilidad de una tercera posición entre querido y estimado; de algo hay que tratarlo a Frumento, y lo primero es mucho y lo segundo frigidaire.

Variantes como "apreciado" y "distinguido" quedan descartadas por tilingas y cursis. Si uno lo llama "maestro" a Frumento, es capaz de creer que le está tomando el pelo. Por más vueltas que le demos, se vuelve a caer en querido o estimado. Che, ¿no se podría inventar otra cosa? Los argentinos necesitamos que nos desalmidonen un poco, que nos enseñen a escribir con naturalidad: "Pibe Frumento, gracias por tu último libro", o con afecto: "Ñato, qué novela te mandaste", o con distancia pero sinceramente: "Hermano, con las oportunidades que había en la fruticultura", entradas en materia que concilien la veracidad con la llaneza. Pero será difícil, porque todos nosotros somos o estimados o queridos, y así nos va.

Extraído de "La vuelta al día en ochenta mundos" de Julio Cortázar, publicado en 1967 por Siglo XXI. ©

podés consultar: la página de córtazar. http://www.juliocortazar.com.ar/

6/12/2006


El país que quiere existir

*Eduardo Galeano


Una inmensa explosión de gas: eso fue el alzamiento popular que sacudió a toda Bolivia y culminó con la renuncia del presidente Sánchez de Lozada, que se fugó dejando tras sí un tendal de muertos.

El gas iba a ser enviado a California, a precio ruin y a cambio de mezquinas regalías, a través de tierras chilenas que en otros tiempos habían sido bolivianas. La salida del gas por un puerto de Chile echó sal a la herida, en un país que desde hace más de un siglo viene exigiendo, en vano, la recuperación del camino hacia el mar que perdió en 1883, en la guerra que Chile ganó.

Pero la ruta del gas no fue el motivo más importante de la furia que ardió por todas partes. Otra fuente esencial tuvo la indignación popular, que el gobierno respondió a balazos, como es costumbre, regando de muertos las calles y los caminos. La gente se ha alzado porque se niega a aceptar que ocurra con el gas lo que antes ocurrió con la plata, el salitre, el estaño y todo lo demás.

La memoria duele y enseña: los recursos naturales no renovables se van sin decir adiós, y jamás regresan.

Allá por 1870, un diplomático inglés sufrió en Bolivia un desagradable incidente. El dictador Mariano Melgarejo le ofreció un vaso de chicha, la bebida nacional hecha de maíz fermentado, y el diplomático agradeció pero dijo que prefería chocolate. Melgarejo, con su habitual delicadeza, lo obligó a beber una enorme tinaja llena de chocolate y después lo paseó en un burro, montado al revés, por las calles de la ciudad de La Paz. Cuando la reina Victoria, en Londres, se enteró del asunto, mandó traer un mapa, tachó el país con una cruz de tiza y sentenció: "Bolivia no existe".
Varias veces escuché esta historia. ¿Habrá ocurrido así? Puede que sí, puede que no.
Pero la frase ésa, atribuida a la arrogancia imperial, se puede leer también como una involuntaria síntesis de la atormentada historia del pueblo boliviano. La tragedia se repite, girando como una calesita: desde hace cinco siglos, la fabulosa riqueza de Bolivia maldice a los bolivianos, que son los pobres más pobres de América del Sur. "Bolivia no existe": no existe para sus hijos.

Allá en la época colonial, la plata de Potosí fue, durante más de dos siglos, el principal alimento del desarrollo capitalista de Europa. "Vale un Potosí", se decía, para elogiar lo que no tenía precio.

A mediados del siglo dieciséis, la ciudad más poblada, más cara y más derrochona del mundo brotó y creció al pie de la montaña que manaba plata. Esa montaña, el llamado Cerro Rico, tragaba indios. "Estaban los caminos cubiertos, que parecía que se mudaba el reino", escribió un rico minero de Potosí: las comunidades se vaciaban de hombres, que de todas partes marchaban, prisioneros, rumbo a la boca que conducía a los socavones. Afuera, temperaturas de hielo. Adentro, el infierno. De cada diez que entraban, sólo tres salían vivos. Pero los condenados a la mina, que poco duraban, generaban la fortuna de los banqueros flamencos, genoveses y alemanes, acreedores de la corona española, y eran esos indios quienes hacían posible la acumulación de capitales que convirtió a Europa en lo que Europa es.

I

¿Qué quedó en Bolivia, de todo eso? Una montaña hueca, una incontable cantidad de indios asesinados por extenuación y unos cuantos palacios habitados por fantasmas.
En el siglo diecinueve, cuando Bolivia fue derrotada en la llamada Guerra del Pacífico, no sólo perdió su salida al mar y quedó acorralada en el corazón de América del Sur. También perdió su salitre.

La historia oficial, que es historia militar, cuenta que Chile ganó esa guerra; pero la historia real comprueba que el vencedor fue el empresario británico John Thomas North. Sin disparar un tiro ni gastar un penique, North conquistó territorios que habían sido de Bolivia y de Perú y se convirtió en el rey del salitre, que era por entonces el fertilizante imprescindible para alimentar las cansadas tierras de Europa.

En el siglo veinte, Bolivia fue el principal abastecedor de estaño en el mercado internacional.

Los envases de hojalata, que dieron fama a Andy Warlhol, provenían de las minas que producían estaño y viudas. En la profundidad de los socavones, el implacable polvo de sílice mataba por asfixia. Los obreros pudrían sus pulmones para que el mundo pudiera consumir estaño barato.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Bolivia contribuyó a la causa aliada vendiendo su mineral a un precio diez veces más bajo que el bajo precio de siempre. Los salarios obreros se redujeron a la nada, hubo huelga, las ametralladoras escupieron fuego. Simón Patiño, dueño del negocio y amo del país, no tuvo que pagar indemnizaciones, porque la matanza por metralla no es accidente de trabajo.

Por entonces, don Simón pagaba cincuenta dólares anuales de impuesto a la renta, pero pagaba mucho más al presidente de la nación y a todo su gabinete.

El había sido un muerto de hambre tocado por la varita mágica de la diosa Fortuna. Sus nietas y nietos ingresaron a la nobleza europea. Se casaron con condes, marqueses y parientes de reyes.

Cuando la revolución de 1952 destronó a Patiño y nacionalizó el estaño, era poco el mineral que quedaba. No más que los restos de medio siglo de desaforada explotación al servicio del mercado mundial.

Hace más de cien años, el historiador Gabriel René Moreno descubrió que el pueblo boliviano era "celularmente incapaz". El había puesto en la balanza el cerebro indígena y el cerebro mestizo, y había comprobado que pesaban entre cinco, siete y diez onzas menos que el cerebro de raza blanca.

Ha pasado el tiempo, y el país que no existe sigue enfermo de racismo.

Pero el país que quiere existir, donde la mayoría indígena no tiene vergüenza de ser lo que es, no escupe al espejo.

Esa Bolivia, harta de vivir en función del progreso ajeno, es el país de verdad. Su historia, ignorada, abunda en derrotas y traiciones, pero también en milagros de esos que son capaces de hacer los despreciados cuando dejan de despreciarse a sí mismos y cuando dejan de pelearse entre ellos.
II

Hechos asombrosos, de mucho brío, están ocurriendo, sin ir más lejos, en estos tiempos que corren.

En el año 2000, un caso único en el mundo: una pueblada desprivatizó el agua. La llamada "guerra del agua" ocurrió en Cochabamba. Los campesinos marcharon desde los valles y bloquearon la ciudad, y también la ciudad se alzó. Les contestaron con balas y gases, el gobierno decretó el estado de sitio. Pero la rebelión colectiva continuó, imparable, hasta que en la embestida final el agua fue arrancada de manos de la empresa Bechtel y la gente recuperó el riego de sus cuerpos y de sus sembradíos. (La empresa Bechtel, con sede en California, recibe ahora el consuelo del presidente Bush, que le regala contratos millonarios en Irak.)

Hace unos meses, otra explosión popular, en toda Bolivia, venció nada menos que al Fondo Monetario Internacional. El Fondo vendió cara su derrota, cobró más de treinta vidas asesinadas por las llamadas fuerzas del orden, pero el pueblo cumplió su hazaña. El gobierno no tuvo más remedio que anular el impuesto a los salarios, que el Fondo había mandado aplicar.

Ahora, es la guerra del gas. Bolivia contiene enormes reservas de gas natural. Sánchez de Lozada había llamado capitalización a su privatización mal disimulada, pero el país que quiere existir acaba de demostrar que no tiene mala memoria. ¿Otra vez la vieja historia de la riqueza que se evapora en manos ajenas? "El gas es nuestro derecho", proclamaban las pancartas en las manifestaciones. La gente exigía y seguirá exigiendo que el gas se ponga al servicio de Bolivia, en lugar de que Bolivia se someta, una vez más, a la dictadura de su subsuelo. El derecho a la autodeterminación, que tanto se invoca y tan poco se respeta, empieza por ahí.

La desobediencia popular ha hecho perder un jugoso negocio a la corporación Pacific LNG, integrada por Repsol, British Gas y Panamerican Gas, que supo ser socia de la empresa Enron, famosa por sus virtuosas costumbres. Todo indica que la corporación se quedará con las ganas de ganar, como esperaba, diez dólares por cada dólar de inversión.

Por su parte, el fugitivo Sánchez de Lozada ha perdido la presidencia. Seguramente no ha perdido el sueño. Sobre su conciencia pesa el crimen de más de ochenta manifestantes, pero ésta no ha sido su primera carnicería y este abanderado de la modernización no se atormenta por nada que no sea rentable. Al fin y al cabo, él piensa y habla en inglés, pero no es el inglés de Shakespeare: es el de Bush.

* Eduardo Galeano

Periodista y escritor uruguayo, autor de Las Venas Abiertas de América Latina, La canción de nosotros, Días y noches de amor y de guerra, Las palabras andantes, El libro de los abrazos, entre otros.



Simón Bolívar

La figura del principal catalizador de la emancipación de los pueblos latinoamericanos respecto del poder colonial español, el caraqueño Simón Bolívar, se engrandece a nuestras vista cuando a medida que profundizamos en la colosal lucha llevada a cabo, por este luchado incansable y amante de la dignidad de los pueblos, es la dignidad la que le engrandece, el que no deja doblegar por los invasores, y esto es lo que le lleva a recibir el sobrenombre del Libertador.

Todo lo que hemos investigado sobre el Libertador Simón Bolívar nos sirve para aprender que todos debemos luchar por lo que queremos. Todos los latinoamericanos, esencialmente a aquellos que quieren luchar por nuestro continente y tenerlo a él, como ejemplo, para luchar por la dignidad de nuestros pueblos latinoamericanos.

Che

Yo tuve un hermano.
No nos vimos nunca
pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

Julio Cortázar



Aclaración antes de la lectura al artículo de James Petras.


Es necesario una aclaración por parte de nuestra asociación, a la hora de que el lector se haga partícipe de la lectura, de este escrito que hemos colocado en nuestra página. Necesaria es, ya que, desde nuestro continente están llegando visos de cambios, pueden ser históricos, reales y viables. Históricos porque se ha demostrado a lo largo de la nuestra historia en común como patria grande latinoamericana, la similitudes culturales que nos unen, y porque tenemos, los latinoamericanos, ánimos de justicia y libertad, desde siempre.

Las ganas de vivir, y de luchar que en su mayoría de latinoamericanos manifestamos todos los día en aquél continente. Primero fue Cuba que, a principios de los sesenta del siglo pasado, nos demostró que era - y es posible- luchar por nuestros cambios de libertad y justicia. Y mas adelante, en Chile, con Salvador Allende, nos quiso decir que también la lucha política, por medio de las elecciones burguesas, era posible el cambio. Las dos vías estaban ya puestas sobre el continente y cada país cogió la que mas le venía bien a sus necesidades históricas.

Centro América vivió su momento de liberación revolucionaria, opto por esa vía, porque las burguesías locales ayudadas por el imperialismo norteamericano, impedía(por medio de la represión y la tortura, las desapariciones y los asesinatos selectivos) que el pueblo creyera en esa vía pacífica y burguesa, como eran – y son - las elecciones. Sin embargo, parece que las ganas de lucha y de justicia siguen latentes en aquél continente. Hoy es el sur quien se mueve, quien se despierta y esta demostrado que, la vía burguesa, puede ser, todavía, por esa vía hacer los cambios estructurales que son la causa de la miseria en que viven millones de latinoamerican@s. Venezuela, Bolivia y los demás países del Sur, son solo un ejemplo.

Para eso hemos pegado en nuestro blog, el análisis que hace james petras respecto al sur de nuestro continente, no pretendemos convencer a nadie, simplemente hacer llegar por medio de nuestro blog, algo que nos ayude a ver otro punto de vista.

Atentamente. Comité educativo de ACLAI.
Nuevos vientos desde la izquierda o aire caliente desde una nueva derecha

James Petras
Rebelión

Traducido del inglés para Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística, por Carlos Sanchis

Introducción

Hace varios años le pregunté al editor de un importante periódico de negocios estadounidense (Forbes) sobre un presidente mexicano (Echevarría) que estaba hablando en una conferencia de izquierdas que conmemoraba al presidente chileno, Allende.
Contestó, "Le habla a la izquierda y trabaja para la derecha."

Una revisión real de la actuación reciente de los presidentes de "centro- izquierda" de América Latina, se ajusta muy bien con lo contrario al comentario de ese editor del Forbes, y que es contraria a mucha de la opinión de la izquierda europea y estadounidense.

Qué es "Izquierda": Método

Antes de cualquier discusión de los regímenes de "centro-izquierda" en América Latina hoy, es importante repasar lo que quiere significa exactamente ser de izquierdas desde una perspectiva histórica, teórica y práctica. El método para determinar "que es la izquierda" está basado en analizar la esencia y no los símbolos o la retórica de un régimen o un político. Las medidas prácticas incluyen los presupuestos, la propiedad, los beneficios, el empleo, la legislación laboral y las prioridades en el gasto y la renta. La clave está en centrarse en los actuales referentes sociales, en las configuraciones sociales de poder y de alianzas - no el pasado - dada la cambiante dinámica del poder y de las clases políticas. El tercer problema metodológico es diferenciar entre una campaña política y las políticas de un partido político en el poder, puesto que hay una conocida gran diferencia entre ellos.

Qué es izquierda: Criterios

Histórica y empíricamente hay un acuerdo general entre académicos y activistas acerca de lo que constituye el criterio y los indicadores para definir a una política de izquierdas. Éstos incluyen: 1. Disminución de las desigualdades sociales, 2. Incremento de los estándares de vida, 3. El interés general y la propiedad nacional por encima de la propiedad privada y extranjera, 4. Los impuestos progresivos ( rentas/ empresariales) por encima de los regresivos (IVA, consumo), 5. Prioridades presupuestarias que favorezcan los principales gastos sociales e inversiones públicas en trabajo en lugar de subsidios a los explotadores y al pago de la deuda externa, 6. Promoción y protección de la propiedad nacional de las materias primas por encima de la explotación extranjera, 7. Diversificación de la producción para valorar productos añadidos como oposición a vender materias primas sin procesar, 8. Subordinación de la producción para la exportación al desarrollo del mercado interno, 9. Participación y poder popular en las tomas de decisión como oposición a las decisiones de la élite hechas a través de negocios, la banca internacional (FMI) y las élites políticas, 10. Consulta con los movimientos de masas en la selección de ministros claves en los gabinetes de gobierno en lugar de con las élites de los negocios locales y extranjeras, 11. Adopción de una política exterior antiimperialista contra el apoyo a los libre-mercados, a las bases militares y a las guerras imperiales y de ocupación, 12. Revocar privatizaciones perjudiciales, y oponerse a su ampliación y consolidación 13. Aumentando del salario mínimo en contra del exceso de pagos de la deuda externa y 14. Promoción de una legislación laboral que facilite la organización sindical, una educación y servicios de salud públicos gratuitos y universales.

Con estos criterios en mente podemos proceder a analizar y evaluar a los regímenes de "centro izquierda" contemporáneos para determinar si "los Nuevos Vientos de la Izquierda" están barriendo América Latina.
Brasil - Presidente Lula 2003-2006

Lula, incluso antes de su elección, firmó una carta de entendimiento con el FMI ( junio del 2002) para pagar la deuda externa, para mantener un excedente presupuestario del 4% (con posterioridad superior al 4,5%), para mantener la estabilidad macroeconómica y continuar con reformas neo-liberales. Encima de las elecciones, recortó drásticamente las pensiones de los empleados públicos en un 30% (y presumió de que él tenía el "valor" para llevar a cabo las "reformas" del FMI, en las que anteriores presidentes de derechas fracasaron). La política agraria se dirigió hacia financiar y subvencionar exportaciones del agro-negocio, mientras el programa de la reforma agraria se estancó e incluso retrocedió. La promesa de Lula a su "aliado", el Movimiento de Trabajadores sin Tierra (MST), para distribuir tierra a 100.000 familias cada año fue totalmente dejada de lado. Bajo el anterior régimen de centro-derecha del presidente Cardoso, 48.000 familias recibieron tierra cada año, en comparación a las 25.000 al año bajo Lula, quedando más de 200.000 familias acampadas junto a las carreteras bajo tiendas de plástico y 4,5 millones de familias sin tierra sin esperanza. Para "promover" la inversión de capitales, Lula introdujo una legislación laboral aumentando el poder de los patronos para despedir a los obreros y bajó el costo de la indemnización por despido. Los programas sociales de salud y educación fueron severamente reducidos en más de un 5% durante los primeros tres años, mientras que los acreedores de la deuda externa recibieron puntual (e incluso anticipadamente) los pagos de los 150.000 mil millones de dólares; haciendo de Brasil un "modelo" de deudor. Las anteriores privatizaciones, de dudosa legalidad, de la lucrativa petrolera (Petrobras), la minería (Vale del Doce), se ampliaron a bancos, a la infraestructura pública y a los servicios y telecomunicaciones - invirtiendo setenta años de historia - haciendo Brasil más vulnerable a la producción deslocalizada de propiedad extranjera. Las exportaciones de Brasil asumieron cada vez más el perfil de productor primario; las exportaciones de hierro, soja, azúcar, zumo de cítrico, y madera crecieron mientras que su sector industrial se estancó debido a los tipos de interés más altos del mundo, 18.5%, y a la bajada de los aranceles. Más de 25.000 obreros del calzado perdieron sus empleos debido a baratas importaciones chinas. Brasil, después de Guatemala, seguía siendo el país con las más grandes desigualdades de América Latina. La política de Lula en pro de la agro-exportación llevó a la explotación acelerada del bosque de lluvia del Amazonas y a profundas incursiones en el territorio indio brasileño, gracias a los recortes del presupuesto de las Agencias de Medioambiente y de Asuntos Indígenas.

Lula, en política exterior, envió tropas y funcionarios a que ocuparan Haití, para defender el régimen títere, resultado de la invasión orquestada por EE.UU. y la deposición del presidente electo, Aristide. Las diferencias de Lula con los EE.UU. sobre el ALCA eran claramente sobre la complacencia norteamericana con el "libre comercio" y no sobre defensa alguna de los intereses nacionales. Cuando Lula declaró, "el comercio libre es el sistema mejor, proporcionado a quien lo practica" - significaba su oposición a la protección y a los subsidios estadounidenses a la agricultura.

Los importantes ministerios económicos de Lula y los cargos en la banca central fueron dominados por banqueros de derechas, los ejecutivos corporativos y los ideólogos neo-liberales se unieron al FMI y las corporaciones multinacionales ocuparon los ministerios de Finanzas, Economía, Comercio y Agricultura; y el Banco Central.

Mientras Lula se opuso al golpe contra Venezuela en abril del 2002, patrocinado por los EE.UU., así como a otras medidas extremistas y habló a favor de una mayor interacción latinoamericana vía MERCOSUR, en la práctica sus principales políticas de comercio se centraron en ahondar sus lazos fuera de la región; con Asia, Europa y América del Norte.

Los datos empíricos en todos los indicadores importantes demuestran que Lula encaja más cerca del perfil de un político neo-liberal de derechas que de un presidente de "centro-izquierda". Los intelectuales y periodistas que clasifican a Lula como un izquierdista se apoyan en su bagaje social, sindical y ocupacional, de veinte a treinta años atrás y en sus teatrales gestos simbólicos populistas.
Argentina - Presidente Kirchner (2003- al presente)

Bajo el presidente Kirchner, Argentina ha crecido a una velocidad del 8.5% al año, incrementando sustancialmente los beneficios de la exportación, el desempleo se ha reducido de un 20% a aproximadamente un 15%, han aumentado las pensiones y los sueldos, se ha renegociado una porción de la deuda externa privada y se han revocado las leyes que les concedían impunidad a los verdugos militares. Comparado a las políticas liberales en extremo de Lula, Kirchner parece un líder progresista. Visto desde una perspectiva de izquierdas, sin embargo, el régimen queda bien lejos.

Kirchner no ha revocado ninguna de las fraudulentas privatizaciones estratégicas de la energía de Argentina; petróleo e industrias eléctricas. Bajo su régimen los beneficios de las principales empresas de sectores agro-industriales y del petróleo han subido como un cohete sin los correspondientes aumentos de los sueldos. En otras palabras, las desigualdades o han aumentado, o han seguido siendo las mismas dependiendo de sectores. Mientras Kirchner ha financiado y subvencionado la revitalización de la industria y la promoción de las agro-exportaciones, los sueldos han alcanzado apenas el nivel de 1998, el último año antes de la crisis económica. Es más, mientras que los niveles de pobreza han decrecido de su cresta de más del 50% en el 2001, aún están cerca del 40%; para un país que produce bastante grano y carne para suministrar a una población seis veces el tamaño de Argentina. Los ministerios económicos, de finanzas y los banqueros centrales de Kirchner tienen lazos a largo plazo con el capital internacional y los bancos. Mientras el crecimiento económico y alguna mejora social han tenido lugar, mucho de lo cuál puede atribuirse a los favorables precios mundiales para la carne, el grano, el petróleo y otras materias primas. En política exterior Kirchner, como Lula, se opone al ALCA porque los EE.UU. se han negado a la reciprocidad bajando sus aranceles aduaneros.

La política exterior de Kirchner es escasamente antiimperialista: Las tropas Argentinas ocupan Haití a petición de los EE.UU. y se comprometen en maniobras conjuntas con los EE.UU.. Si bien Kirchner repudió la ley de impunidad, ningún nuevo juicio ni castigo han sido impartidos todavía. Al tiempo que Kirchner se opone a los ataques estadounidenses, apoya la propuesta estadounidense de llevar a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Mientras que el desempleo ha descendido, uno de cada seis argentinos está todavía sin trabajo. La ayuda por desempleo permanece en los 50 dólares por familia al mes. Aunque los sueldos nominalmente han aumentado, la creciente inflación de más del 10% ha reducido los ingresos reales para la mayoría de empleados públicos. Las estructuras del poder socio-económico permanecen en su lugar; de hecho Kirchner ha jugado un importante papel restaurando y consolidando la hegemonía capitalista después de los masivos levantamientos populares de diciembre del 200o. Él ni ha redistribuido la propiedad, ni la renta ni el poder, excepto entre los diferentes segmentos de la clase capitalista. Su crítica a Washington sólo se extiende a las medidas del intervencionismo más extremo que buscan perjudicar los grandes negocios argentinos y convertirlos en un cliente impotente: de aquí la oposición de Argentina al intento del Departamento de Estado de formar un bloque anti-Chávez. El rechazo de Kirchner está basado casi exclusivamente en el hecho de que Argentina recibe gasolina y petróleo a precios subvencionados, ha afianzado un importante contrato de construcción naval y ha firmado lucrativos acuerdos de comercio con Venezuela para comercializar sus productos agrícolas y manufacturados. Con respecto a Cuba, Kirchner abrió relaciones diplomáticas pero ha mantenido su distancia. Si bien las relaciones diplomáticas son excelentes con Chávez, no comparte ninguna de sus políticas redistributivas.

En conclusión, en Kirchner no se halla ninguno de nuestros criterios como izquierdista. Es más claramente un conservador pragmático que disentirá de los EE.UU. cuando sea beneficioso para su agro-negocio y para la base social capitalista e industrial. En ningún punto, ha cambiado Kirchner nada del excedente presupuestario, empleado ahora para pagar la deuda externa, para financiar las deterioradas instalaciones de salud y educación y proveer de sueldos mejores al personal de esos vitales sectores públicos.
Uruguay - presidente Tabare Vázquez

Tabare Vázquez fue elegido por una coalición electoral (El Frente Amplio y Encuentro Progresista) que incluía a Tupamaros, comunistas, socialistas y un surtido de democristianos y liberal-demócratas. Sin embargo sus nombramientos claves en el Banco Central y el Ministerio de Economía (Danilo Astori) son neo-liberales de la línea dura y defensores de continuar el anterior constreñimiento del presupuesto hacia el gasto social al tiempo que se financia generosamente a las élites de la agro-exportación.

Durante la Cumbre Económica del Mar del Plata (Argentina) en noviembre de 2005, mientras decenas de miles protestaban contra Bush y Chávez declaraba la muerte del ALCA, Tabare Vázquez y Astori firmaron un amplio acuerdo alcanzando sobre “ protección de inversiones” con los EE.UU. que abrazaba los más importantes principios del mercado libre incluidos en el ALCA. Astori, con el apoyo de Tabare Vázquez, no sólo ha rechazado la re-nacionalización de empresas, sino que ha propuesto proceder a privatizar las principales empresas del estado incluso una compañía de agua, a pesar del voto en referéndum popular que sobrepasó el 65% a favor de mantener la propiedad estatal. El régimen de Tabare Vázquez no ha tomado ninguna medida para disminuir las desigualdades y ha puesto en su lugar una vil "creación del trabajo" y un programa de ayuda y comida de emergencia que cubre a una pequeña porción de pobres, uruguayos indigente y desempleados.

Mientras el gobierno ha extendido la alfombra real a los pies de una factoría celulosa de propiedad finlandesa, altamente contaminante que perjudicará a las comunidades pesqueras y quizás incluso a importantes instalaciones turísticas aguas abajo. La firma unilateral de Tabare Vázquez y Astori con la polémica fábrica ha producido un importante conflicto con Argentina que hace frontera con el Río Uruguay donde la planta se establecerá.

El régimen de Tabare Vázquez ha rechazado cada posición programática importante abrazada por el Frente Amplio en sus 30 años de existencia: desde enviar tropas en apoyo de la ocupación de Haití, hasta privatizar propiedades públicas, abrazando el comercio libre, dando la bienvenida a la inversión extranjera e imponiendo austeridad a los sueldos y control sobre la clase trabajadora. Tabare Vázquez, como Kirchner, restableció relaciones diplomáticas con Cuba, pero evita cualquier relación cercana con Venezuela. Es probable que los aspectos más raros del gobierno del Frente Amplio son la conducta de los Tupamaros, el antiguo grupo de guerrilla urbana convertido en senadores y ministros. El ministro de Agricultura, Mújica, apoya el agro-negocio y la inversión extranjera en la agricultura mientras da firmeza a la ley de desahuciar a los ocupantes sin tierra en el interior. El senador Eleuterio Huidobro ataca a los grupos de derechos humanos que exigen investigaciones judiciales contra los oficiales militares implicados en los asesinatos y desapariciones de prisioneros políticos. Según Huidobro, el "pasado es mejor olvidarlo". Él abraza al ejército y vuelve la espalda al recuento de sus anteriores camaradas que fueron torturados, asesinados y enterrados en tumbas anónimas.
Bolivia - Evo Morales

Probablemente el ejemplo más llamativo de los regímenes de "centro-izquierda" que han abrazado la agenda neo-liberal es el régimen de Morales en Bolivia.

Entre octubre del 2003 y julio del 2005, gran cantidad de obreros de fábricas y trabajadores urbanos desempleados y campesinos indios fueron muertos en la lucha por la nacionalización del petróleo y el gas, el sector económico más lucrativo de Bolivia. Dos presidentes fueron derrocados por levantamientos en masa en dos años y medio por defender la propiedad extranjera de los recursos de energía. Evo Morales no participó en ninguno de estos levantamientos, de hecho él apoyó al presidente, neo-liberal Carlos Mesa apresuradamente nombrado hasta que, también, fue desalojado del poder.

Como presidente, Evo Morales ha rechazado total y categóricamente la expropiación del gas y el petróleo y ha proporcionando a largo plazo explicitas garantías a gran escala de que todas las principales infraestructuras de las corporaciones multinacionales se reconocerán, respetarán y protegerán por el estado. Como consecuencia, las empresas multinacionales no sólo han expresado su apoyo por Morales sino que se han alineado para ampliar y ahondar su control y explotación de estos recursos energéticos no-renovables. Morales, a través de una manipulación semántica no demasiado diestra, afirma que "nacionalización" no es expropiación y cambio de propiedad al estado. Según la "nueva" definición de Morales, la propiedad estatal minoritaria de acciones, los aumentos de impuestos y la promesa de "industrializar" las materias primas son equivalentes a la nacionalización. Mientras los términos exactos de los nuevos contratos tienen que ser publicados todavía, toda las principales multinacionales están por completo de acuerdo con las políticas de Morales. La prueba es que Petrobras, el principal gigante brasileño de propiedad privada del petróleo y el gas, se prepara para invertir 5 mil millones de dólares durante los próximos 6 años en la explotación de gas y petróleo y en la construcción de un complejo petro-químico. Repsol (la multinacional española), promete invertir 150 millones de dólares, Total (francesa), BP (británica) y cada una de las otras principales multinacionales de la energía y la minería han dispuesto ampliar las inversiones y cosechar billones en ganancias bajo el paraguas proteccionista de Morales y su régimen del MAS (Movimiento al Socialismo). Ningún régimen anterior en la historia boliviana ha abierto el país a la explotación mineral a tantas multinacionales en esos campos lucrativos en semejante corto periodo de tiempo.

Además de la venta general del petróleo y el gas, Morales ha declarado que procederá a privatizar los campos de hierro de Mutun (60 kilómetros cuadrados con una estimación de más de 40 mil millones de toneladas con un valor estimado de más de 30 mil millones de dólares), siguiendo a sus predecesores neo-liberales. Los únicos cambios que Morales introducirá en el orden son aumentar la porción de impuestos que Bolivia recibirá de 0.50 centavos estadounidenses por tonelada a una cantidad no desvelada "pero razonable" (según las multinacionales).

Contrariamente a sus promesas, Morales se ha negado a triplicar el salario mínimo. Su Ministro de Economía ha prometido mantener las políticas de austeridad fiscal del régimen anterior y de "estabilidad macroeconómica" mientras que el aumento del salario mínimo sumará menos del 10%. El gobierno de Morales incrementó el sueldo base de los maestros un magro 7%, pero que 0en términos reales es menos del 2%. El sueldo base de los maestros es de 75 dólares al mes, así que su aumento neto bajo el nuevo “revolucionario” presidente indio es menos de 2 dólares al mes (y esto en un momento de precios record para las exportaciones de las materias primas bolivianas)… en un tiempo de superávit presupuestario, nada menos.

Evo Morales, el líder cocalero, declaró su apoyo por la presencia continuada de la base militar estadounidense de Chapare, y a la intrusiva presencia de la agencia estadounidense contra el narcotráfico, DEA, al tiempo que reducía las áreas de producción de la coca a menos de medio acre para uso médico doméstico, siguiendo las exigencias de la política estadounidense.

Los nombramientos de Morales en los ministerios económicos, de defensa y otros han estado vinculados al FMI, al Banco Mundial y a los regímenes neo-liberales anteriores.

Se opone Morales y su Ministro de Agricultura a expropiación alguna de cualquier gran terrateniente, "sean dueños de…5.000, 10.000, 25.000 o más acres con tal de que sean productivos". Esto ha acabado eficazmente con las esperanzas de millones de campesinos indios sin tierra para una "reforma agraria profunda" como fue prometido por el presidente indio. En cambio Morales está promoviendo la agricultura de la agro-exportación con subsidios generosos e incentivos fiscales.
Lo más indicativo de las políticas comerciales en pro de los grandes hombres de negocios de Morales, fue la firma en febrero de 2006 de un pacto con la Confederación de Hombres de Negocios Privados de Bolivia en la que él prometió mantener la "estabilidad macroeconómica" y la "credibilidad internacional" del país. Esto, en efecto, significó reducir el gasto social y promover la inversión extranjera, priorizando las exportaciones, manteniendo la estabilidad monetaria y sobre todo promover los inversores privados. El servilismo abyecto de Morales antes de la élite capitalista boliviana fue evidente en su decisión reactivar el Consejo Comercial Nacional que analizará y tomará decisiones sobre problemas económicos y políticos. Morales dijo, "estoy pidiéndoles a los hombres de negocios que me apoyen con su experiencia". (Olvidándose de añadir, su experiencia en aprovecharse de la mano de obra.) Les vino a pedir a los hombres de negocios que le aconsejaran sobre el "ALCA, MERCOSUR… sobre los acuerdos con China, con EE.UU. …así como sus beneficios para el país". El presidente de la Confederación Comercial, Guillermo Morales, dio énfasis a la importancia de firmar inmediatamente el acuerdo de libre comercio (ALCA).
Mientras Morales estaba firmando un pacto comercial se negó a encontrarse con los líderes del FEJUVE (La Federación de Consejos de Barrio de El Alto), la organización urbana más grande, más activa y democrática de Bolivia que fue muy activa liderando la lucha en el derrocamiento de los anteriores presidentes neo-liberales y en reclamar la nacionalización del gas y el petróleo. Morales recibió el 88% de los votos en El Alto, que sufrió cifras importantes de muertes y lesiones en la concurrencia a su elección. Morales nombró a 2 ministros del FEJUVE, Mamani (Ministro de Agua) y Patzi (Ministro de Educación) sin llamar a consulta al FEJUVE que toma todas las decisiones vía asambleas populares. Se obligó a ambos ministros a que dimitieran del FEJUVE en parte porque Patzi rechazó la exigencia, desde mucho tiempo, de crear una universidad de maestros para los 800.000 residentes de El Alto, afirmando que era un "costo inaceptable para el sistema" (dado el presupuesto de austeridad selectiva de Morales). Igualmente reprensible, Mamani se ha negado a expulsar a la multinacional extranjera Aguas del Illimani que sobrecarga a los consumidores y no proporciona los servicios adecuados.

Según el FEJUVE, el régimen de Morales ha fracasado en tratar con el problema más elemental como son las exorbitantes tarifas eléctricas, la ausencia de cualquier plan para proporcionar y conectar las casas con el gas de calefacción y las líneas de agua. Las confederaciones y federaciones de los principales sindicatos (ZURO, Mineros y otros) han protestado por la negativa de Morales a abrogar las anteriores leyes laborales reaccionarias de sus predecesores que "flexibilizaron a los obreros"; autorizando a los patronos a contratar y despedir a los obreros con impunidad. En premio a sus políticas en pro de los negocios, Japón, España y el Banco Mundial han "perdonado" la deuda externa de Bolivia.

Morales ha sobresalido en el "teatro público" adoptando un estilo "populista" y folklórico que les es simpático a las clases bajas. Pronunció parte de su Discurso Presidencial al Congreso en lengua Aymara; baila con las multitudes durante el carnaval; declara una reducción de su sueldo presidencial… como parte de un programa de austeridad que baja los estándares de vida a millones de bolivianos pobres. Anuncia un "complot" contra él por compañías petroleras no especificadas para reunir apoyo entre sus seguidores, mientras firma la cesión de recursos energéticos del país... a las compañías petroleras. Es innecesario decir, que ni los ministerios de Defensa o Interior eran conscientes del "complot", ni nunca fue presentada prueba alguna. Pero el "complot" inexistente sirvió para distraer la atención de su traición energética. Mientras Morales hablaba de su estimado amigo Hugo Chávez y abrazaba a Fidel Castro, le concedía bases al ejército estadounidense y oficinas a la DEA y transfería muchos miles de millones de dólares de la energía y minería de Bolivia a los EE.UU. y a las multinacionales europeas y brasileñas. Morales ha mejorado las relaciones diplomáticas con Cuba y Venezuela y ha asegurado la ayuda social y económica pero las bases económicas de sus políticas y las instituciones económicas dominantes se orientan hacia la integración con los países imperiales occidentales.
Los análisis empíricos demuestran que el régimen de las Morales está siguiendo los pasos de sus predecesores neo-liberales en términos de su gran perspectiva comercial y su obediencia a las políticas fiscales , monetarias y presupuestarias del FMI. Sus políticas, nombramientos, lazos institucionales y grandes beneficios comerciales se acercan más al centro-derecha que a cualquier "izquierda."
Una Nota sobre Perú y Ecuador

En un primer momento en el cargo, la izquierda saludó la elección de Toledo en Perú y Gutiérrez en Ecuador, citando sus plebeyos principios, sus alianzas con organizaciones indias (como CONAIE en Ecuador) o los orígenes indios (Toledo hablaba Quechua y llevó poncho durante su campaña electoral). A pesar del hecho que Toledo fue diplomado del programa graduado neo-liberal de Stanford y un funcionario del Banco Mundial, la izquierda aclamó su oposición a la dictadura de Fujimori (con el apoyo de los EE.UU.) como una señal de que el "cambio vendría."

De hecho el cambio entró en forma de privatizaciones intensificadas de la minería, el agua y la energía, subsidios para los exportadores agro-mineros, levantamiento de los aranceles aduaneros al comercio y deteriorando las condiciones de vida de los pobres y de la clase media. Durante los últimos 3 años las encuestas de opinión de Toledo nunca pasaron del 15% y mayormente rondaron por debajo del 10%.

Gutiérrez abrazó las doctrinas del FMI una vez en el cargo, respaldó ampliamente el Plan Colombia de los EE.UU., apoyando la base militar norteamericana de Manta, propuso la privatización del petróleo estatal y de las compañías eléctricas, encarceló a los líderes sindicales que protestaban, dividió el movimiento indio a través de la financiación selectiva ligada a los líderes evangélicos de derechas y, con el tiempo, fue desalojado por un levantamiento popular en el 2005. El legado de Gutiérrez fue un movimiento social indio muy debilitado (CONAIE), la desacreditación de Pachacutik, su partido fraternal, y un movimiento sindical decapitado.

Sólo después de que el daño político fuera un hecho consumado, tardíamente, la izquierda reconoció la naturaleza reaccionaria de los regímenes de Gutiérrez y Toledo, se disociaron de ellos y dejaron de referirse a los mismos como parte de los "Nuevos Vientos de la Izquierda."
La Infortunada Historia de la Izquierda Intelectual

Las grandes mayorías de América Latina; obreros, campesinos, desempleados y pobres han sufrido las graves consecuencias del apoyo de sus movimientos a los partidos y coaliciones de "centro-izquierda". Muchos reproches deben recaer sobre sus líderes inmediatos, algunos de los cuales fueron co-optados, otros decepcionados, manipulados o auto-engañados. Pero parte del fracaso reside en los intelectuales de izquierdas, periodistas, gente de las ONGs, y académicos que escribieron y hablaron a favor de políticos y partidos de "centro-izquierda". Ellos promovieron sus virtudes, sus historias y sus promesas; ellos loaron sus oportunidades, sus fundamentos plebeyos, y su honestidad; de una forma superficial, inmensamente ignorante y acrítica. La lista de intelectuales izquierdistas cubre los tres continentes y se lee como un ' quién es quién' de la izquierda: Emir Sader, Michel Lowy, Heinz Dietrich, Perry Anderson, Boro de Atilio, Raul Zibechi, Frei Betto, Noam Chomsky, Ignacio Ramonet entre otros. Todos en uno u otro grado, durante un tiempo más largo o más corto cantaron a coro que "los Nuevos Vientos de la Izquierda están soplando en América Latina". Una lectura de cerca de sus escritos revela que los intelectuales de izquierdas fueron influenciados más por el texto y la retórica de las personalidades y partidos de "centro-izquierda" y menos por sus prácticas de clase, políticas económicas, nombramientos políticos estratégicos y sus vinculaciones con las élites antes y después de ser elegidos. En general, los intelectuales de izquierdas fueron seducidos por símbolos políticos, formas políticas y políticas de identidad (sobre todo la presencia de "indios" y mujeres en posiciones de poder) y no por el contenido socio-económico y por la naturaleza de clase de sus políticas. Generaron mucho de la identidad étnica "india" o de los orígenes sociales del partido o personalidad a expensas de su transformación neo-liberal, de su referencia a los grupos de la élite de los negocios, de su actual asociación a la élite socio-económica. Jugaron dentro de los gestos políticos y el teatro: las promesas de reducir los sueldos presidenciales (Morales), ceremonias rindiendo homenaje a las luchas del pasado (Tupamaros), llorando o “sintiendo” por los pobres (Lula) en lugar de en la venta de las materias primas estratégicas a las corporaciones multinacionales extranjeras.

En parte los juicios de los intelectuales de izquierda fueron dañados por un recuerdo nostálgico de años pasados; cuando conocieron a Lula como un líder sindical
( hace 25 años), al Frente Amplio (resistiendo a la dictadura militar de Uruguay en los años setenta), Evo (como el líder militante de agricultores de coca en los años noventa), Kirchner (como un simpatizante de los montoneros en los años setenta). Escribiendo sobre la base de identidades fuera de tiempo, los intelectuales de izquierdas no intuyeron, analizaron o entendieron la inmensa transformación de la izquierda hacia la derecha. En cambio inventaron un inexistente pero hospitalario "centro-izquierda" que se ajustara a anhelos y deseos de estar “contra” el sistema mientras se era parte del mismo.

No pocos intelectuales de izquierdas fueron impresionados por los gestos diplomáticos del "centro-izquierda" de amistad hacia Cuba y Venezuela, la recepción calurosa de Hugo Chávez, incluso el abrazo ocasional de líderes progresistas. No cabe ninguna duda que ellos confundieron los gestos diplomáticos favorables de Cuba y Venezuela hacia los regímenes de "centro-izquierda" (comprensible desde el punto de vista de las políticas estatales con el objeto de oponerse a las presiones estadounidenses) con un apoyo general a sus políticas interiores. Independientemente de las razones para el apoyo cubano y venezolano, los intelectuales de izquierdas inventaron un “propósito" común con "el centro izquierda”, alguno incluso fantaseó con un nuevo “bloque de izquierdas" (Dietrich) basado presumible en las políticas que ahondan en la propiedad extranjera de materias estratégicas, que ensanchan las desigualdades sociales y promueven el comercio libre…

La política simbólica es visualmente accesible en las portadas de los medios de comunicación de masas; no requiere una capacidad de investigar, recopilar y analizar datos. En la medida en que cuando los intelectuales de izquierda sustituyeron “la Izquierda Simbólica" por la existente y real se convirtieron al neo-liberalismo, están a gusto aceptando invitaciones a las inauguraciones presidenciales, bebiendo combinados en las recepciones y seducidos por su oportunidad de estar cerca del poder; para muchos una nueva experiencia. Los "Vientos de la Izquierda" soplan a través del espacio vacío entre sus orejas…
Conclusión

Hay poderosas fuerzas de izquierdas en América Latina y más tarde o más temprano disputarán y desafiarán el poder a los conversos al neo-liberalismo así como a sus aliados en Washington y en las corporaciones multinacionales. Más pronto, en el caso de Bolivia, donde el grado y alcance de las promesas rotas de Morales y el abrazo a la élite de los negocios ya han provocado la movilización de los sindicatos de clase, las organizaciones urbanas de masas y los campesinos sin tierra. Los movimientos insurrectos, sobre cuyas espaldas Morales llegó al cargo, están completamente intactos y sus líderes co-optados han sido reemplazados por nuevos militantes. Los "gestos" populistas y el teatro "folclórico" tiene sólo un palmo de tiempo limitado para la diversión ante la moliente pobreza de mineros con conciencia de clase y de los militantes indios de El Alto. Las fuerzas insurgentes que llevaron a Morales al poder también pueden derrumbarlo.

En los últimos 4 años, más de 3 mil millones dólares de ayuda militar de los EE.UU. han sido gastados en Plan Colombia por el régimen terrorista de Uribe que incluye 1.500 "consejeros" de las Fuerzas Especiales Estadounidenses y todavía no sólo no han derrotado a las FARC (Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), sino que han sufrido importantes derrotas en la última ofensiva guerrillera del 2005-2006. Uribe puede ganar la reelección a presidente pero gobernará en el mejor de los casos sólo la mitad del país.

En Brasil, el régimen de Lula y su control y co-optación de la clase colaboracionista de la confederación obrera (CORTE) ha llevado a la formación de una nueva confederación militante, ConLuta (fundada en mayo del 2006). La colaboración crítica del MST con el régimen de Lula ha llevado a un impás político, debates intensos y un marcado declive en el apoyo dentro y fuera de la organización, llevan esperanzadamente a una rectificación política y a una reorientación hacia la política de clase. La izquierda brasileña se enfrenta a una "larga marcha" hacia la recuperación de su formidable presencia. El caso es similar en Uruguay y Argentina: el nuevo "centro-izquierda" neo-liberal a diferencia de la vieja derecha ha co-optado a muchos de los líderes de los principales sindicatos y a algunos de los grupos de obreros desempleado a través de cargos en el gobierno, inclusión en las listas electorales al congreso y generosos estipendios.

Venezuela bajo el presidente Chávez permanece en pie como la más importante figura política que representa realmente un desafío gubernamental al imperialismo estadounidense. Ha llevado la lucha contra el ALCA y la invasión estadounidense de Haití; derrotó un intento de golpe de estado patrocinado por los EE.UU. y ha demostrado que bienestar social, nacionalismo e independencia política es viable en el Hemisferio. Pero como en Cuba, Chávez, no sólo se enfrenta a la agresión estadounidense del exterior sino a contradicciones internas. Muchos funcionarios de su partido (La Quinta República), del aparato estatal y sectores del ejército no están a favor de su propuesta de Socialismo para el Siglo Veintiuno. Entre Chávez y los 10 millones de votantes que lo apoyan hay un aparato político de credenciales políticas dudosas con excepciones notables. Igualmente Fidel Castro ha hablado de una amenaza interior profunda de una nueva “clase” de ricos emergiendo de la escasez del Periodo Especial (1992-2000) y de la apertura al turismo. Ha convocado a una nueva revolución dentro de la revolución. Si hay ' Nuevos Vientos de la Izquierda soplando en América Latina' estos vienen del llamamiento de Fidel para una nueva revolución dentro de la izquierda, de la insistencia de Chávez en que el socialismo es la única alternativa al capitalismo, de los nuevos líderes de masas de Bolivia, Brasil y en otras partes así como del avance de los 25.000 miembros del movimiento guerrillero de Colombia.

Los regímenes de “centro izquierda” y sus partidarios intelectuales de izquierdas representan un epitafio triste a la generación radical de los años setenta y ochenta: son una fuerza gastada, falta de ideas críticas y de propuestas audaces para desafiar al imperialismo y al orden capitalista. No tardarán en desvanecerse; tienen demasiado de una estaca en el sistema actual. Una nueva generación de líderes populares, intelectual-militantes auto-didactas, y jóvenes está surgiendo en los consejos urbanos de El Alto, en los nuevos sindicatos de orientación de clase en Brasil, entre los estudiantes que se unen a los combatientes campesinos en las selvas de Colombia. Ellos son los "Vientos de la Izquierda" en América Latina.

Por el criterio normalmente entendido de izquierda, los regímenes de “centro izquierda” latinoamericanos saludados por muchos intelectuales como "los Nuevos Vientos de la Izquierda" fracasan al pasar la prueba: ninguno sigue políticas redistributivas; la mayoría ha llevado a cabo políticas presupuestarias regresivas, han subvencionado a los grandes negocios y reducido los gastos para política social; han aplicado selectivos programas de austeridad por clases, perjudiciales para los trabajadores que perciben el salario mínimo y para los empleados públicos de bajos sueldos en servicios de salud y educación; las privatizaciones - legales e ilegales - han estado ampliadas y ahondadas, incluso las de minas lucartivas de propiedad pública y de sectores de la energía; se ha dado un acceso privilegiado a los inversores extranjeros a los mercados locales, a mano de obra barata, a empresas privatizadas y a los bancos.

Mientras ninguno de los llamados regímenes de "centro-izquierda" puede considerarse de "izquierdas" hay algunas variaciones en el grado de conformidad con el modelo neo-liberal. Kirchner ha encauzado algo del excedente económico para financiar el desarrollo capitalista nacional y apoyar algunos controles del precio de algunos artículos de alimentos básicos y las tarifas de la electricidad, mientras Lula ha estado en el otro extremo perjudicando las manufacturas nacionales con una sobre valoración del real brasileño y exorbitantes tipos de interés que favorecen al capital financiero.

Morales combina las políticas extremas en pro de la inversión extranjera de Lula, sobre todo en minerales y petróleo con una política de incremento de impuestos en la minería, gas y producción de petróleo de propiedad extranjera. Al tiempo que la mayoría mantiene tropas en la ocupación de Haití, patrocinada por los EE.UU. y continúa apoyando las bases militares de los EE.UU. en Bolivia y Brasil, son unánimes en oponerse a la intervención directa en Venezuela de los EE.UU.. Mientras la mayoría promueven programas minimalistas de subsistencia y contra la pobreza, ninguno sigue cambios estructurales sobre la tenencia de la tierra y las inversiones públicas para crear empleo y llegar a la raíz de la pobreza.

La política estadounidense diseñada y ejecutada por uno de los regímenes derechista más extremista en la reciente historia occidental ha llevado a algunas fricciones, particularmente en su intento de imponer acuerdos de libre comercio no-recíprocos y una base legal para castigar a regímenes electos por no alinearse a los dictados de los EE.UU.. Dentro del marco de la política neo-liberal, estos regímenes se enfrentan a fuertes presiones de las organizaciones populares y a las amenazas renovadas de la acción directa de las masas. Esto en sí mismo sirve para presionar a estos regímenes a hacer gestos simbólicos de independencia y oposición frente a las exigencias del régimen de extrema derecha imperialista de Bush. Sería sin embargo un error considerar éstos gestos de los regímenes como una señal de un importante reavivamiento de la izquierda cuando de hecho el crédito es debido a los movimientos de masa de fuera del régimen que piden algo más que gratificación simbólica y un giro acusado hacia transformaciones socio-económicas sustanciales.